TU LENGUA... María Beatriz Rodriguez Araujo

Tu lengua roza mis esperas tornándolas de fuego,

vuelve abrir las rutas que conducen al deseo

y milagrosamente, tal vez, me renace paraísos en el alma.

Tu lengua humedece la aridez de mi cuerpo

malherido de tantos abandonos,

y heme aquí, esta noche en que te pienso,

con una sed que me ahoga...

Tu lengua.

Mar abierto que me anega los sentidos,

sensación de vuelo que me excita

revolviéndome la sangre y poseída

de infiernos que enfrento con pavura...

Sólo eso. Tanto y poco, que más da,

no puedo ni pretendo ya escapar,

tu lengua me hace esclava de la urgencia,

tu lengua, mi necesidad.

María Beatriz Rodriguez Araujo