PIETRO
ARETINO. LOS REGIONAMENTI. DIALOGOS PUTAÑESCOS.
SONETOS LUJURIOSOS.
SONETO
II
Méteme,
rey, un dedo en el trasero;
cuélame
ahora la pieza despacito;
húndela
también, que no me quito,
Y
gózame, pues que goces quiero.
¡Ay,
qué placer! Me matas y me muero;
si
esto es pecar, ¡peque hasta el infinito!
¿quieres
meter tu gloria en mi culito
y
en el chisme el dedillo traicionero?
Bien
está ahora ensartada en el chumino;
La
próxima detrás irán los tiros,
Si
es que no me equivoco en el camino.
¡Esto
es vivir! Y no los insensatos
que
lejos de la cama y de la mesa
pierden
el tiempo como mentecatos.
¿Qué
gozar es morir? Bah!, estupideces;
para
vosotros la virtud, pazguatos;
por
una vez amar...¡morir cien veces!