Pietro
Aretino
--Levanta
bien la pierna, vida mía
quítame
ya la mano del carajo,
y
si quieres que te haga un buen trabajo
el
culo has de mover, reina, a porfía.
Y
si mi verga ves que desvaría
Y
se te va por el postrero atajo,
Calma,
que no tiene ojos el badajo,
Calma
y disculpa su trapacería.
--¡Por
el cielo! Gran locura en mí fuera
soltar
ahora este ariete, y no apuntarle
donde
tenerle siempre bien quisiera.
Que
de dejarte por detrás colarle
Tan
sólo tu persona gozaría,
Y
sin goce yo habría de aguantarle.
Cumple,
pues, bien, o vete de mi lado.
--¿Irme
sin ver y hacerte ver el cielo?
No
haré, aunque pecador, tan gran pecado.