Pietro
Aretino.
Los
Ragionamenti. Diálogos putañescos. Sonetos lujuriosos.
Soneto
III
--Déjame
la acaricie...¡Oh, qué tesoro!
¡Cómo
sin esta joya ser feliz!
Cuando
me llena soy...¡emperatriz!
¡Verga
divina, más rica que el oro!
Húndete
en mi sin miedo, te lo imploro;
llégame
de un invite
a la matriz,
que
no hay pieza que valga una lombriz
si
en la ocasión observa ruin decoro.
--Libro
abierto es tu boca, amada mía.
Negarle
a buena almena buen invite
es
negarle a un enfermo una sangría.
Culos
cate quien tenga leve falo;
Mas
quien goce, cual yo, de un buen retoño,
Busque
siempre en las rajas su regalo.
--Dices
verdad, que la ilusión del coño
son
las piezas cual ésta que me llena
el conducto que va del papo al moño.