LA PIEL. Viviana Navarro

 

A esa desconocida

Le debo la sorpresa.

 

Se suelta en la sangre

y recorre la primera memoria.

 

Se acuna en el hambre

de la caricia

y sólo reconoce la piel.

 

Y quisiera tenderse

cara al cielo

relajada y desnuda

bajo un sol que la tome

y la despoje.

 

Viviana Navarro