CUANDO ENTRAS EN MI...
Cuando entras en mí,
proclamando la osadía de tu celo,
liberas sin pudores mi deseo
y un sentir de tormenta me desata.
Cuando entras en mí
agitado, presuroso, inevitable,
redimes en la hoguera de la sangre
el fuego de mi entraña fundadora.
Cuando entras en mí
y en ritmo armonioso te acomodas,
se rinde el apogeo de las noches
en el hambre voraz que nos fusiona.
Cuando entras en mí
y caes en mi abismo inexcluyente
la tibieza de tu sexo se enaltece
anegando los canales que me rondan.
Cuando entras en mí,
el ciclo del tiempo se detiene
y el alma sin reservas se desnuda...
María Beatriz Rodriguez Araujo