Sexualidad
masculina: "no funciono". Lic. Virginia Martínez Verdier
Es habitual que los varones consulten con
mayor frecuencia que las mujeres ante sus dificultades sexuales.
Podría pensarse que esos varones tienen más problemas sexuales que sus
compañeras. Sin embargo, parece ser que ellos se preocupan mucho más cuando
"no funcionan sexualmente". Tal vez, porque la fisiología masculina
los deja en evidencia.
Las mujeres -si quieren- pueden disimular, fingir o resignarse a sus
trastornos sexuales, porque, según la educación tradicional, "una mujer
buena no es sexual".
Para la mayoría de los varones una perturbación sexual implica poner en
conflicto a su masculinidad. Para ellos, ser varón implica ser sexualmente
potente y con un muy buen rendimiento. En este sentido, la cultura en la que
viven y que los formó los deja en evidencia.
Tal vez sea por eso que, cuando están deprimidos, estresados,
atravesando una crisis, o simplemente, cuando los años pasan y su respuesta
sexual fisiológica comienza a enlentecerse, les suceda que se descubran
"no funcionando" como querrían.
Cuando se deciden a consultar, suelen hacerlo a su médico clínico o al
urólogo, que si no son especialistas en Sexología creen tranquilizar a su
paciente diciendo: "Ya se le va a pasar", o "Descanse", o
"Qué quiere?, es la edad". Este consuelo aparente coloca al paciente
en el lugar de la resignación y la impotencia -no sólo sexual-, para hacerse
cargo de sus problemas. Y la preocupación continúa.
Algunas veces la dificultad sexual que los perturba no es tan seria como
creen y tiene una solución relativamente rápida. Otras, sólo necesitan
revisar su modalidad sexual para que "mágicamente" el problema
desaparezca. Otras veces necesitan de un tratamiento más prolongado. Y en otros
casos se hace indispensable la solución exclusivamente orgánica.
El diagnóstico de un especialista es el primer paso para volver a
recuperar la confianza perdida, ya que permite comprender la particularidad de
cada caso y las diferentes posibilidades de solución.