SEXUALIDAD FEMENINA: ¿FINGIR O NO FINGIR?
- Lic. Virginia Martínez VerdierAunque estamos cercanos al fin del milenio, a algunas mujeres se les hace difícil aún expresar libremente sus necesidades y deseos sexuales. Suelen desconocer el funcionamiento de su propio cuerpo y del cuerpo de su pareja.
Atrapadas entre la mujer "tradicional" y la mujer
"moderna", no pueden discriminar qué es lo correcto o qué es lo que
los hombres esperan de ellas, sexualmente hablando.
Algunos varones no se preocupan por averiguar los gustos de sus parejas o por
estimularlas suficientemente para que alcancen el orgasmo. Dan por sentado que
si ellos lo lograron, ellas también. Y estas mujeres no les aclaran que no fue
así.
Algunas de estas mujeres se desvalorizan a sí mismas por no sentir el placer
que se espera de ellas, se avergüenzan, se culpan, y deciden fingir.
Esa decisión, fingir su orgasmo, las alivia momentáneamente, ya que no quedan "mal" ante su pareja. Sin embargo, con esa decisión se están impidiendo a sí mismas el poder realmente alcanzarlo.
El orgasmo femenino se aprende. Para hacerlo es necesario que la mujer sepa diferenciar sus diversas sensaciones genitales y qué tipo de estímulo, con qué ritmo e intensidad necesita específicamente.
La mujer que finge, no confía en su pareja. La confianza es indispensable para poder transmitir su especificidad personal. Así, el orgasmo empezará a llegar espontáneamente.
Además, es importante tener en cuenta que una vez que comenzó la mentira se suman dos problemas: no alcanzar el orgasmo y el haber sostenido un engaño -muchas veces durante años-.
FINGIR PARALIZA. NO FINGIR LIBERA.