El otoño femenino. Lic. Virginia Martínez Verdier

 

El climaterio o menopausia no es una enfermedad, es una crisis vital, que como toda crisis, produce cambios (orgánicos y psicológicos). Las vivencias que despierten estos cambios dependerán fundamentalmente de la personalidad de la mujer y de las situaciones ambientales que la rodeen (familiares, de pareja, sociales y laborales).

 

            Desde el punto de vista fisiológico el climaterio implica el cese de la menstruación y, por lo tanto, de la capacidad reproductiva. La disminución de los estrógenos, hormona femenina, puede traer aparejados algunos síntomas físicos (dolores de cabeza, "calores", descalcificación de los huesos, mareo, fatiga, dolor de cuello y de las mamas).

 

Como en toda crisis vital, desde el punto de vista emocional, se pierde la estabilidad anterior; lo cual puede manifestarse como confusión, angustia, depresión, desubicación con respecto a los proyectos de vida, competencia con las mujeres jóvenes, vivencias de vacío por la independencia de los hijos. La intensidad de este desequilibrio emocional y el tiempo de su resolución dependerá  de la personalidad de cada mujer y de los logros vitales que haya tenido hasta ese momento, ya que el climaterio es también tiempo de Balance.

 

     La sexualidad es una energía vital que nos acompaña desde el nacimiento hasta la muerte. Cumple con dos finalidades básicas: reproductiva y placentera. Las personas tenemos la capacidad de responder sexualmente de la misma manera; las fases de la respuesta sexual, tanto en los varones como en las mujeres son: el deseo, la excitación y el orgasmo.

 

     Existen mitos acerca de los efectos de la menopausia: que inicia la vejez, que disminuye el deseo sexual y que marca el final de la vida sexual. Los mitos son falsas verdades, que crea cada cultura y se van transmitiendo de generación en generación.

 

Acerca de la vejez, recordemos que la sociedad de consumo sólo acepta a los jóvenes (menores de 30 años) y bellos como único modelo válido posible. En este sentido, depende de la autoestima de cada persona el comprar o no este modelo impuesto.

 

Desde la sexualidad, es importante recalcar que la respuesta sexual se mantiene durante toda la vida, si la persona es sana orgánica y psíquicamente. A partir del climaterio, los únicos cambios físicos que se producen en las mujeres son la sequedad de la vagina y la delgadez de sus paredes. En este sentido, la penetración puede resultar dolorosa. Algunos autores manifiestan que el aumento relativo de la testosterona (hormona del deseo), influye fisiológicamente en el aumento del deseo sexual.

 

Los tratamientos hormonales mejoran la sintomatología orgánica. Incluso la colocación de cremas locales permite resolver la escasez de la lubricación, y como consecuencia el dolor durante la penetración.

 

            Acorde a la personalidad previa y los factores ambientales que rodean a cada mujer, durante el climaterio, la sexualidad puede ser vivida desde dos modelos antagónicos posibles:

 

     1.- En aquellas mujeres que, con una educación rígida y represora, vivieron su sexualidad con culpa y débito conyugal, sólo aceptable para la reproducción, cuando esta posibilidad desaparece, encuentran un justificativo para que desaparezca la finalidad placentera. Suelen renunciar a la sexualidad.

 

     2.- Aquellas mujeres que vivieron una sexualidad plena y gratificante, suelen sentirse liberadas del temor al embarazo no deseado; por lo cual comienzan a vivir una sexualidad aún más placentera. Se registran casos de mujeres que lograron su primer orgasmo en este período (por darse permiso para descontrolarse ya que el embarazo no ocurrirá ).

 

     El camino de resolución emocional del climaterio como crisis vital está dado fundamentalmente por la toma de conciencia de que el bienestar depende de la decisión personal de buscarlo:

 

- Realizando un Balance de la vida.

 

- Proponiéndose mejorar o modificar aquello que no sirvió hasta ahora.

 

- Planteándose proyectos y logros.

 

- Incrementando la comunicación con los amigos y con la pareja; permitiéndose el intercambio y la expresión de sentimientos y necesidades.

 

En síntesis, la disminución del interés y de la actividad sexual durante el climaterio, no dependen de los cambios fisiológicos sino de factores psicológicos.