Las parejas. De todo como en botica.  Lic.Virginia Martínez Verdier

 

            Durante el verano, el mayor tiempo libre suele abrir la posibilidad del reencuentro en la pareja, así como también abre la posibilidad de sentir, de amar o de recuperar la armonía perdida.

            Las parejas, obviamente, no son todas iguales. Tampoco funcionan todas de la misma manera. Dependerá de la forma de ser de cada miembro, del contrato implícito y explícito que hayan acordado, de las necesidades  y de los sentimientos a los que cada uno le dé predominancia.

Ø      Cuando dos personas se eligen, modelan estilos particulares de relación. Le propongo dar  una mirada a los más comunes. Es probable que se encuentre en alguno de ellos.

¨      Para la pareja romántica sólo el amor es el alimento fundamental de la relación. “Contigo pan y cebolla” es la frase que los identifica. Cada uno está incompleto sin el otro. Nada más es necesario.

¨      En la pareja parental- infantil uno  se comporta como el maestro, el salvador, el padre bueno, el amo de la pareja, gobernando, celando  o tratando al otro como a un niño o a un esclavo. El miembro infantil  también se coloca en ese lugar y suele  desear ser salvado,  mostrándose exigente e indefenso.

¨      La pareja racional domina sus emociones. La sensibilidad es considerada como una debilidad. La relación es lógica, ordenada y normatizada por acuerdos intelectuales entre ambos.

¨      La pareja amistosa no busca el amor, sólo necesitan intercambiar cuidados, afianzar la seguridad económica y  evitar la soledad.

¨      En la pareja paralela no hay una pareja. Cada uno es una isla dentro de un mismo ambiente. Hacen su vida personal y raras veces se cruzan. Son distantes y desafectivizados. Mantener las tradiciones,  los bienes económicos o la conviviencia con los hijos suelen ser los motivos que los unen.

¨      La pareja sexual da excesiva importancia al sexo. Confunden sexo con amor. Se unen para tener la seguridad del encuentro erótico sin correr los riesgos  y las angustias que implica la  conquista y la posibilidad del  rechazo. Generalmente se  casan en el primer período de la relación, durante el enamoramiento. Consideran que el goce sexual resuelve todos sus problemas y mitiga las angustias.

¨      La pareja simbiótica es mutuamente  dependiente. Ninguno puede prescindir del otro, ya que son como el aire que les permite vivir. Aunque la relación es escasamente gratificante, tienen pocas relaciones sociales. El estar siempre “pegados” da a los  demás la impresión de que son  “tal para cual” como un modelo de armonía.

¨      En la pareja disociada uno es activo, inquieto, con proyectos y realizaciones personales, en tanto que el otro es pasivo y dependiente. Es una pareja despareja. Tienen frecuentes peleas. La armonía sólo es posible cuando uno se somete al otro.

 

      Los tipos de parejas mencionados hasta ahora suelen estructurarse alrededor de acuerdos rígidos, estáticos y únicos. Le dan importancia sólo a determinados elementos para el funcionamiento de la relación.

 

      Para que una pareja funcione armónicamente y esté realmente integrada, es necesario que:

1       Sea capaz de crear y recrear una intimidad satisfactoria a nivel intelectual, afectivo, espiritual, corporal y  sexual.

2       Dialogue en todos los terrenos con  profundidad.

3       Sostenga los pilares de amistad, admiración, acuerdo sexual y de un  proyecto existencial común.

4       Pueda relacionarse con sinceridad, respeto, lealtad, responsabilidad, generosidad, plasticidad, tolerancia,

5       Logre reparar y superar pérdidas.

6       Pueda comprometerse.

7       Mantenga una independencia equitativa.

8       Estimule derechos y obligaciones  recíprocos.

9       Promueva el continuo crecimiento y desarrollo personal.

10       Sea capaz de crear proyectos futuros.

11       Busque el ser compañeros.

12       Pueda gestar una confianza recíproca.

13       Estimule la flexibilidad de roles.

14       Se comunique  franca y honestamente.

15       Pueda pelear sin destruirse.

16       Valorice los mensajes positivos.

17       Sea capaz de nutrirse y darse recíprocamente.

18       Respete la necesidad de independiencia del otro.

19       Mantenga un equilibrio dinámico.

20       Logre renovarse.

21       Pueda compartir sin perderse en el otro.

22       Aprenda a conocerse y conocer al otro.

 

Es dificil cumplir con todos los pasos requeridos para tener una pareja integrada, pero no es imposible lograrlos, todo depende de proponérselo. Erich Fromm escribió: “El amor no es un lugar de reposo, es un desafío constante, es moverse, crecer y trabajar juntos”. De eso se trata.