INFIDELIDAD. Lic. Virginia Martínez Verdier

Un nuevo siglo comienza, las costumbres sociales se distienden, las conductas que solían ser mal consideradas pasaron a ser habituales. Sin embargo, la mayor libertad no siempre implica mejor calidad de vida.

En las relaciones de pareja, las estadísticas descubren que cerca de un 80% de personas fue infiel alguna vez en su vida. Tradicionalmente los infieles eran los varones, actualmente no hay diferencias de sexo en ese sentido.

¿Qué significa la infidelidad? ¿Mayor libertad? ¿Mayor permiso?¿Menor compromiso?

Los sexólogos no nos ponemos de acuerdo en este tema. Algunos consideran que las relaciones extramatrimoniales son una bocanada de aire fresco para la pareja ya que las enriquece.

Otros, más allá del contenido moral que pudiera tenerse en cuenta, consideran que la aparición de un tercero señala dificultades en esa pareja, ya que el otro ocupa un vacío.

De hecho, existen las denominadas "parejas abiertas", en las cuales las relaciones con otros forman parte del contrato de esa pareja, siempre y cuando esas relaciones no sean lo suficientemente fuertes como para comprometer el futuro de la pareja en cuestión. En ese caso no podríamos hablar de infidelidad. Se es fiel o infiel a un pacto, explícito o implicito.

Todas las parejas establecen pautas de funcionamiento, muchas veces desde la conducta misma, sin haber acordado explícitamente. La mayoría no incluye la aparición de otros en el sistema conyugal. Sin embargo, la transgresión suele instalarse.

Michel Foucault menciona que el deseo surge ante la posibilidad de transgresión. Deberíamos preguntarnos entonces qué pasa con el deseo en la relación de pareja estable, porqué para muchas la cotidianeidad y la rutina lo van enfriando hasta casi hacerlo desparecer. ¿Porqué muchas personas necesitan recuperar ese deseo a cualquier costo, incluso arriesgando su relación o finalizándola definitivamente?

Las crisis personales y de la pareja suelen acarrear mucho sufrimiento pero también un importante aprendizaje si se está dispuesto a lograrlo. En algunos casos, la infidelidad sólo puede ser parte de esa crisis y desaparecer como forma de vida habitual.

En cambio, para otros, la infidelidad se instala como única manera de sobrevivir a la relación estable. La dificultad para entregarse, la imposibilidad de comprometerse en un vínculo suele mantener a un tercero en el medio. Quienes así lo necesitan se sienten más tranquilos. Sin embargo el otro miembro de la pareja en general padece de esta situación. ¿Qué lo lleva a tolerarla? ¿Porqué se enamora de alguien que no puede comprometerse?

Las vivencias y valores de cada persona y de cada pareja son únicos. No existen respuestas globales ni exactas. Sí existen preguntas, muchas veces sin respuestas.