¿Qué
necesitamos sexualmente de nuestra pareja?
¿Qué
buscamos en el encuentro sexual?
Es posible que nuestras respuestas a estos interrogantes nos descubran libres o atrapados a prejuicios, mitos y creencias que limitan nuestra capacidad de goce.
La
búsqueda de la satisfacción sexual suele ser la respuesta. Sin embargo para
cada uno la satisfacción sexual corre por vías diferentes:
·
La
diversión y la alegría versus la rutina.
·
El
intercambio profundo versus las actitudes sexuales mecánicamente seguras.
·
El
intercambio armónico de sentimientos puestos en palabras (aún los negativos)
versus el silencio aparentemente protector.
·
El
encuentro de nuestras intimidades versus el encuentro exclusivo de los cuerpos.
·
Descubrirnos
y descubrir al otro versus la certidumbre de lo conocido.
·
Preguntar
y decir nuestras necesidades versus esperar adivinar y ser adivinados.
·
Elegir
y compartir libremente nuestros deseos
versus sostener el cumplimiento de mandatos
impuestos.
·
El
encuentro erótico sin apuro y con final orgásmico incierto versus el orgasmo
rápido y el descanso inmediato.
·
El
orgasmo alcanzado a través de conductas sexuales alternativas versus
exclusivamente a través del encuentro coital.
·
El
orgasmo logrado independientemente del clímax del otro o alcanzado simultáneamente.
·
Las
caricias y los besos como inicio y sostén de la relación sexual versus el
pasaje rápido al encuentro de los genitales.
·
El erotismo
de todo el cuerpo versus la exclusividad del estímulo
genital.
·
La
necesidad del abrazo posterior versus el contacto de las espaldas.
·
La
confianza versus la duda y la inhibición.
·
El
respeto recíproco por nuestras ideas y necesidades sexuales versus el egoísmo
de nuestras convicciones.
·
Etcétera
versus etcétera.
·
La luz
versus la oscuridad.