DISCAPACIDAD FISICA: MITOS Y PREJUICIOS SEXUALES. Lic. Virginia Martínez Verdier

· Los discapacitados son asexuales.

· Dependen de los demás. Necesitan que se los proteja.

· La relación sexual para ser plena, debe ser coital y culminar con el orgasmo. Por ello los discapacitados físicos no gozan sexualmente.

· Si un discapacitado padece un trastorno sexual será por su discapacidad.

· Si una persona mantiene relaciones sexuales con un discapacitado es porque no puede atraer a personas normales.

· Deberían casarse con personas como ellos.

Estas ideas suelen oírse habitualmente en la comunidad. Se piensa, prejuiciosamente, que las personas con necesidades físicas especiales no tienen necesidades sexuales.

La realidad nos muestra que ellas mantienen su capacidad intelectual, emocional y afectiva. El desarrollo de su Proceso de hacerse sexuales es similar al de las personas sin discapacidad física; su mayor o menor armonía y salud dependerá de la educación y la relación emocional recibida desde la infancia. En este sentido, quienes hayan padecido una lesión que los limita físicamente en sus movimientos, continúan teniendo las mismas necesidades que las personas sin esas limitaciones.

Por ejemplo, el contacto corporal afectivo o no desde el nacimiento determina la estructuración de un esquema corporal valorado o denigrado. Por ello, los trastornos vinculados a la expresión de su sexualidad se deberán fundamentalmente a esa historia personal. La fuerza del respeto y el amor permiten que el discapacitado físico construya una personalidad equilibrada y madura. Esta lo sostiene para hacer frente al aprendizaje de conductas sexuales acordes a sus posibilidades físicas reales.

La sexualidad humana se manifiesta en todo el cuerpo, y no sólo en el estímulo de los genitales. La creencia de la exclusividad genital reduce la capacidad de sentir placer en todos los seres humanos. En el caso de los discapacitados físicos motores se hace imprescindible que aprendan a descubrir su propia sensibilidad para poder recuperar sus derechos sexuales.

Más allá de las discapacidades personales, todos los seres humanos tenemos derecho a:

· Expresar la propia sensibilidad corporal.

· Dar y recibir placer.

· Acariciar y ser acariciado.

· Escuchar y ser escuchado.

· Desarrollar la intimidad.

· Ser educado sexualmente.

· Ser informado y asesorado sobre sexualidad, posibilidades y anticoncepción.

· Tomar las decisiones que afecten a su vida, como escoger su estado civil y tener o no hijos.

· Desarrollar completamente sus potencialidades intelectuales, sociales, afectivas y sexuales.

Estos derechos sexuales son derechos humanos. De nosotros dependen